Tuve muchos días, suficientes como para salir del impacto y seguir en el impacto. Buenos Aires sabe a viejo, sabe a nuevo, a contrastes. Buenos Aires sabe a vida que en un instante (el mismo) nace y ya se acaba. Buenos Aires sabe si, a pasado nuevo, a lucha, a cancha, a ruido y a voces que lloran, que callan y se cantan, a historias que en cada esquina se esconden y se bailan. Sabe a Mate, a vino... y a noches largas que no se acaban. Buenos Aires sabe, si, a contrastes.
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3 comentarios:
Entonces Buenos Aires se parece a tí.
Al verte, encuentro una larga historia detrás, muchas generaciones que son tus cimientos, muchas historias que te han dado permisos y que te han enseñado a andar.
Y al verte también encuentro la espontaneidad y la novedad de una risa que llena tus ojos de lágrimas, colores que dan luz a tus ojos, o incluso en mensaje divertido en el que me llamas "bruja".
Sí, Buenos Aires y tú son como un niño recién nacido con la sabiduría de los más viejos.
Te imagino perfecto allá! con esos sabores y olores, en esas calles que imaginaste y soñaste tanto. Me encantaría escuchar tus aventuras y relatos y ver fotos y empaparme de tu viaje.
Siento que éste viaje fué mágico. Entre el aceptar tu nombre, vivir tantas experiencias y contrastes. Buenos Aires se me hace tan misteriosa sabia y profunda como tú. Lo mejor Marcianita para éste año y gracias porque cuando oigo tus videos y te leo, dejas que te conozca másy me emociona. Te quiero.
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