
Por llevarme a hurtadillas, por ser mi bastón, por abrirme las puertas y con ella los ojos. Gracias por tenerme a tu lado y dejarme abrazarte, por recibir mis lágrimas entre tus brazos. GRACIAS por llenarlo de flores, tus flores, y con ellas devolverme la luz y recordarme el sentido y el peso que aveces me parece perdido. Gracias amiga, por ser.
2 comentarios:
Vale la pena intentarlo sólo por ése momento de silencio y lágrimas, de confidencialidad, de secretos, de luz, de intimidad y de amor incondicional, mutuo y sólido. Gracias a tí.
Gracias a ambas por dejarme asomar a esta intimidad que han vivido entre flores, abrazos y lágrimas.
Creo que esta vez sólo puedo escribir que me alegra saberlas cerca una de la otra, y saberlas cerca de mí también.
Las quiero.
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