domingo, 17 de agosto de 2008

Cuerpos que hacen magia en un instante...



He visto magia, he mirado a través de una pantalla lo que el cuerpo y la disciplina, la voluntad y la pasión es capaz de hacernos hacer. He visto hombres y mujeres fundirse con el agua; los he visto correr, pelear y dejar el alma en una pista. Los he visto brincar, volar, fundirse con el cielo; he visto lo que no creí que pudiera ser visto y he temblando frente a la belleza de ese espectáculo. Porque un cuerpo fuerte y valiente es hermoso, porque la mirada de quien lo logró es conmovedora, porque la pasión es abrazadora y lo inunda todo. Me he fundido en la contemplación de esta belleza... y he llorado hondo, he llorado por lo que mi cuerpo no puede, no ha podido y no podrá nunca hacer; por cada paso que duele, por mis músculos que han sido condenados a la debilidad, por mis huesos que se aferran a la esperanza de una aguja, al sueño diario de un instante más, de un paso más.

La vida me dio un cuerpo enfermo, débil, uno viejo y cansado desde joven, desde siempre. La vida me enseño a vivir pendiendo de un hilo, de un instante, de una esperanza desesperanzada. Y sin embargo, siempre justa, la vida me dio  a cambio un corazón valiente que me permite mirar a pesar del dolor y la envidia,  si, la vida me dio valor y estos mis ojos que han aprendido a contemplar despacio, hondo, y que me permiten ser testigo de lo que otros cuerpos, unos mágicos, son capaces de hacer en dos, tres, cinco, diez minutos; mirar sus formas, su fuerza, sus rostros; mirar la magia de un instante: sus instantes, y conmoverme con ellos, por ellos. 

Gracias entonces a la vida, por permitirme mirar...

3 comentarios:

Salamandra dijo...

Marciana, cómo desde esa mirada puedes conmoverte, ver la vida con esa sensibilidad de un corazón tan fuerte como el de un atleta. Te leo y me imagino lo que has vivido, te leo y te quiero cada vez más...

Hummingbird dijo...

Tu fuerza está justo ahí, en tu capacidad de mirar, en esos ojos profundos que ven mucho más de lo que cualquier cuerpo es capaz. Tu fuerza está en esos ojos que, detrás de los lentes, escudriñan el alma de quien recibe tu mirada.
Tu fuerza está en esos ojos que embellecen cualquier lugar donde se posan.
Tu fuerza está en esos ojos que son capaces de mirar en lo más profundo de tí, y de describir lo que hay ahí dentro.
Tu fuerza está en todo lo que puedes hacer con la mirada.
Sí, definitivamente tus ojos merecen una medalla de oro, recibida con honores, y de fondo sonando el himno a la "marcianitud".

Claire dijo...

Y yo le doy gracias a la vida por tener a alguien como tú mirándome.
Me das fuerza, valor, sabiduría, aceptación, calor, amor, presencia, ternura, valentía. Todo esto con una sóla mirada...wow!