nos estábamos preparando para recibirte...
y sin embargo era tan importante verte...
y sin embargo era tan importante que supieras.
No, no estaba planeado,
pudiste salir corriendo,
puedes correr (y me importa mucho que lo sepas)
puedes correr o estar,
puedes hablar o callar,
puedes llorar o reír,
puedes llorar o reír,
puedes pedir o no pedir,
puedes gritar, insultar a la vida o no,
puedes...
Hay muchas manos que juntas,
en la cercanía o en la distancia
con voz o en el abrazador silencio,
en la noche o en el día,
muchas manos, que en la forma en la que hagan falta: están,
están para ti...
Son manos amigas,
sólo eso,
manos amigas que te aman,
manos amigas que quieren ser una red para ti,
un abrazo...un eterno abrazo.

4 comentarios:
No, no estaba planeado... y no pudo ser más perfecto.
Anhelaba tanto sentir esas manos, esos brazos cerca de mí, que no pudo ser más perfecto. Era tan importante verlos, sentirlos, tocarlos ... aunque no estuviera planeado.
Sí, duele. Duele mucho ser abrazada por todos aquéllos junto a los que soñé y me ilusioné, con todos aquéllos que construyeron sueños también (tú bien lo sabes, mi querida Marciana). Y duele no por los brazos, sino por los sueños que se han quedado sólo en eso, en sueños.
Sí, sana. Sana saberme cerca de quienes pueden recibirme con manos firmes, con un eterno abrazo, con pocas palabras, con mucho amor ... aún cuando no estuviera planeado.
Mis manos también.
...aquí están las mías.
Es que sin estar tomados de la mano, ¡simplemente no se podría!
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