Hay miradas que duelen, que marcan, que señalan, que hieren, miradas que sin que tenga uno mucho que decir o reclamar, entran hondo y cortan. Miradas que por duras se quedan selladas, tatuadas en el alma, miradas que nos atrapan y como fotografía aparecen una y otra vez, como queriendo que no se olviden...y lo logran, porque esas miradas duras no se olvidan, son miradas que matan como dicen por ahí, que matan de a poquito...como veneno suave que entra a la sangre y nos roba la vida despacito. Casi siempre son miradas amadas, miradas queridas: pero es que entre el amor y el odio, también dicen, solo hay un paso, un instante, un movimiento breve.Ayer los ojos de alguien se me quedaron dentro, y hoy no dejan de doler...ayer una mirada fracturo mi alma, y hoy no deja de doler...ayer se me murió un poquito el corazón, y hoy no deja de doler...
2 comentarios:
No me gusta saber que algo te duele. Y menos me gusta saber que has recibido una mirada así. Esas miradas duelen, y no por la mirada, sino porque vienen de alguien que nos importa. (Si no fuera así no dolerían.)
Quiero acompañar tu dolor, y quizá la mejor manera de hacerlo sea mirarte con amor, con este amor que día a día va creciendo porque has sabido alimentarlo gracias a tu mirada.
Te quiero (x2)
El corazón no se muere y el alma no se rompe, sólo parece que lo hacen.
Sí, las miradas duelen y más cuando se les ama tanto.
Espero que el dolor pase pronto, si no, creo que hay que aprender a abrazarlo y entenderlo... por algo está ahí. ¿Por qué te duele a ti hoy?
Un abrazo fuerte y una mirada sanadora.
TQ.
Publicar un comentario