No, no se me olvido este espacio....no hay forma de olvidar...es sólo que me dí un momento para decidir si continuar o no aquí, si era tiempo de salir corriendo, de volver al abrazador silencio, al espacio quieto de mi mente, a mis cuadernos viejos, a mis letras calladas.A veces me asusta este espacio, a veces me asusta hablar, decir, a veces me duele....hablo bajito cuando hablo de mi, cuando le digo a alguien lo que siento, cuando salgo al mundo a mostrar algo más que lo que la teoría me enseña...si, hablo bajito, me trabo y hasta tartamudeo y sudo como una loca... y esta voz baja me ha dolido. "Más fuerte" me han dicho y entonces no quiero más que callarme.
Cuando escribo en cambio, mi voz sube y soy capaz de decir con más fuerza, pero entonces me leo tiempo después y el pudor me invade y no quiero saberme más, mostrarme más. Es entonces quizá el reconocimiento de todas estas dificultades lo que me hace volver....si algo me cuesta me sostengo, sé caminar contra corriente, sé andar a pesar de los pronósticos, conozco de la adversidad y pararme sobre ella me regresa la fuerza que ha ratos siento perdida. Vuelvo entonces porque me cuesta, vuelvo porque me asusta, vuelvo porque estoy en busca de un sentido, vuelvo porque necesito aprender a moverme, a creer, a subir mi voz sosteniendo mi volúmen, mi forma, mi torpeza. Vuelvo también porque sigo creyendo que nos hace falta mirar, mirar despacio, mirar ahí en donde no solemos mirar o en donde no queremos mirar...vuelvo porque creo que nos falta mirarnos y no puedo invitar a mirar si no me muestro, si no saco mis ojos del silencio, si no soy capaz de invitarnos a hacer un alto, a mirar los tonos, los colores, las sombras, los miedos, las vergüenzas, las diferencias poniendo a la luz mis tonos, mis colores, mis sombras, mis miedos, mis vergüenzas....vuelvo porque para invitar a relacionarnos tengo que relacionarme a pesar de mis dificultades y con ellas por delante.

