
Empieza a irse el año, un año que ha pasado, que ha volado...
Me he topado con miradas hondas; con miradas tristes; con otras que brillan, que empiezan; con algunas que se apagan. He visto el miedo al fondo de los ojos de alguien más, he visto la rabia, el dolor y hasta la risa. He visto ojos que brillan y otros oscuros. Unos que hablan y otros que callan porque no quieren, no pueden, ser descubiertos. Me he encontrado con miradas que mienten y también con las que escupen verdades de golpe.
He encontrado el amor en el fondo de unos ojos que son mi casa, mi lugar, el espacio de mi libertad, de mi ser completo, el sitio a donde vine a ser...porque vine a ser en unos ojos, en esos ojos que son mi casa. He llorado y he amado ahí, en esos ojos que me abrazan. He reído, he soñado, he volado ahí, en esos ojos que me embrujan. He gritado de placer y dolor ahí, he temblado de miedo y me he llenado de valentía ahí, en esos ojos que me llenan de razones.
Si, un año ha volado y me ha dejado miles de miradas, miles de razones, pero sobre todo, me ha devuelto las llaves de esos ojos que son mi casa, de esos que son también ojos marcianos.
Me he topado con miradas hondas; con miradas tristes; con otras que brillan, que empiezan; con algunas que se apagan. He visto el miedo al fondo de los ojos de alguien más, he visto la rabia, el dolor y hasta la risa. He visto ojos que brillan y otros oscuros. Unos que hablan y otros que callan porque no quieren, no pueden, ser descubiertos. Me he encontrado con miradas que mienten y también con las que escupen verdades de golpe.
He encontrado el amor en el fondo de unos ojos que son mi casa, mi lugar, el espacio de mi libertad, de mi ser completo, el sitio a donde vine a ser...porque vine a ser en unos ojos, en esos ojos que son mi casa. He llorado y he amado ahí, en esos ojos que me abrazan. He reído, he soñado, he volado ahí, en esos ojos que me embrujan. He gritado de placer y dolor ahí, he temblado de miedo y me he llenado de valentía ahí, en esos ojos que me llenan de razones.
Si, un año ha volado y me ha dejado miles de miradas, miles de razones, pero sobre todo, me ha devuelto las llaves de esos ojos que son mi casa, de esos que son también ojos marcianos.
6 comentarios:
Es porque crees en esos ojos, en esas miradas, en tu capacidad de mirar al otro y de ser mirada por ese otro. De las miradas aprendes, sientes, creces... por esas miradas eres quien eres, eres alguien que mira, que observa. Gracias por mirarme y por dejar que te mire.
¡Es impresionante ver como la colonia marciana en la tierra ha crecido en estos ultimos años! Tuve el privilegio de admirar los efectos de que tu mirada disparaba en muchos seres. Tus miradas, tus palabras, tus atenciones le hacen bien a muchos terricolas. TAmbien haces bien cuando te dejas mirar y atender....
Con el cariño garantizado de Etrusc
Sí, otro año ha pasado y mis ojos también han visto pasar muchas cosas, otras se han quedado guardadas en mi mirada así como las personas que intento y quiero abrazar con la misma.
Sin duda una dicha haber estado, convivido y vivido este año cerca de ti. Gracias por verme con tus ojos y gracias por dejarte ver por los mios y me llena de ilusión saber que mis ojos veran otra parte de ti el año que sigue. Te queiro Marciana y mis ojos guardarán en secreto lo que tu les pidas guardar.
Gracias por un año más de cercanía, por todo lo compartido, gracias por tu mirada que me acompaña, que me cuida. Tu mirada que está a pesar de que hay veces en las que yo no he estado atenta, cercana, veces en las que me estaba viendo a mi misma y se me olvidó corresponder a tu cuidado, a tu amistad, a tu mirada. Gracias por hacerlo, por confiar en que yo iba a regresar mis ojos a ti sin pedirme cuentas, recibiendome amorosamente y enseñándome que hay otras maneras de estar, de ser amiga.
No solo es hermosa tu mirada sino también la manera en como le das voz, siempre tan cálida, tan certera. Con esas tus letras tan profundas, tan sabias como tu corazón. Siempre te aprendo y te disfruto mucho mi sabia Marcianita, mi sabia amiga.
Te quiero, te quiero...
Es curioso, pero este fin de semana sentí mucho tu mirada y mis ojos estaban dormidos. Perdón si no te pude ver como me gusta verte. Pero mi mirada siempre trata de encontrar la tuya..
Qué bendición tener unos ojos donde te sientas en casa. Seguramente en lo más profundo de esos ojos se ha grabado, para siempre, lo hermoso de tu humanidad y tu marcianidad.
Por lo pronto en los míos se ha grabado tu sonrisa, tu hermosa manera de mirar y de callar, y tu contagiosa forma de reír...hasta llorar.
Gracias por este año, sé que muchas veces nuestras miradas se encontraron, y que esos encuentros me han transformado. Gracias, otra vez, por tu presencia en mi vida.
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