jueves, 4 de octubre de 2007

De Terapeutas...



Detrás de todo terapeuta que acompaña y mira, que pone su saber y su sentir al servicio de un otro que pide ayuda, hay también una persona herida, un resiliente. Y es quizá está cruda verdad la que le permite con tanta amorosidad y compromiso, dedicar su vida a abrazar el dolor de otros.
Pero no es sólo la herida lo que prepara al terapeuta, es también el hecho de que esa herida fue sanada, descubierta, limpiada, abrazada por otro, es este ciclo, herido/sanado, es este proceso continuo (como dice D. Guy) este proceso que nunca termina porque es la vida, el que lo hace terapeuta.

7 comentarios:

Hummingbird dijo...

Wow!!!!!! No encuentro mejores palabras que las tuyas para confirmar que ser terapeuta es algo que da un sentido importante a mi vida.
Y tambien me hacen reflexionar en que siempre hay alguien herido que necesita de compañía y miradas, y muchas veces no se necesita ser su terapeuta para poder acompañarlo y curarlo.
(Ojalá mi padre estuviera listo para recibir todo el amor con el que quiero curar sus heridas...)

Ingrid dijo...

Tocar vidas, sentirlas a través de nuestras propias emociones, de nuestra vulnerabilidad y de nuestra capacidad de empatía.

Palabras sabias que describen lo que eres y quien eres.

Gracias.

Claire dijo...

Muchas veces me pregunto porqué elegí esta profesión y cuando te leo, me respondo que quizás lo hago para encontrarme con este cruce de miradas atormentadas y amorosas al mismo tiempo.

Allegra dijo...

Que descripción tan hermosa de nuestra profesión. Aunque por el momento estoy ejerciendo muy poco el leerte resignifica lo que hago... abrazar el dolor de otros desde mi fragilidad. Gracias.

andrewmaster dijo...

mi querida guru, no hay mejor manera de describir como me siento frente a ti todo los miercoles, siendo visto y viendote; siendo cuidado y cuidandote, y es maravilloso, gracias por permitirlo y darlo.

un otro dijo...

Disfruto tu nueva mirada. Festejo que tus nuevos lentes te permitan mirarte. Y que al mirarte te abraces. Yo te abrazo también con mi mirada.

“Mi padre, antes de morir, me dijo que dentro de todo lo que miramos hay un jardín. Que en el grano de polvo que flota en la luz hay un jardín que nos aguarda, si sabemos disfrutarlo” (Alberto Ruy Sánchez. Los jardines secretos de Mogador, 75)

un otro dijo...

Hermoso. Hermosísimo lo de Primo Levi.
Gracias.