
Te miro,
Descubro en ti la belleza de tus formas todas,
me transformo en espejo para que con mis ojos, en contraste, completes tu miarda...
Pongo mi voz para que escuchándola, descubras el sonido de la tuya
y te sorprendas, como me dejo sorprender yo por tu presencia.
A ratos uso mis ojos, mi respiración, mis tonos, mi fuerza y todos esos mis lugares de inmensa debilidad. Mi dolor, mis heridas y hasta mis vergüenzas para sostenerte.
Siempre SIN detenerte...
Pero ¿sabes?, para seguir ahí, contigo, andando y dibujando el camino juntos, necesito también aprender a mirarme,
reconocer quizá mis propias formas,
descubrir el sonido de mi voz y sorprenderme...
pero en eso, el espejo insiste en devolverme aún una mirada icompleta.
Marciana.
Descubro en ti la belleza de tus formas todas,
me transformo en espejo para que con mis ojos, en contraste, completes tu miarda...
Pongo mi voz para que escuchándola, descubras el sonido de la tuya
y te sorprendas, como me dejo sorprender yo por tu presencia.
A ratos uso mis ojos, mi respiración, mis tonos, mi fuerza y todos esos mis lugares de inmensa debilidad. Mi dolor, mis heridas y hasta mis vergüenzas para sostenerte.
Siempre SIN detenerte...
Pero ¿sabes?, para seguir ahí, contigo, andando y dibujando el camino juntos, necesito también aprender a mirarme,
reconocer quizá mis propias formas,
descubrir el sonido de mi voz y sorprenderme...
pero en eso, el espejo insiste en devolverme aún una mirada icompleta.
Marciana.
2 comentarios:
Estimada Marciana, ya abrí mi blog. adivina quien soy
Querida Marciana leer estas estimulantes palabras que describen nuestro trabajo, hace que valga la pena ser terapeuta. Besos mil
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