

"Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre...eso es lo que realmente somos" (J. Saramago)


Estaba sentada frente a esta maquina navegando de aquí para allá, sin pensar mucho, simplemente dejando pasar los minutos por un instante, buscaba algo que pudiera transmitir un poco de estos mis días tan llenos de enfermedad, hospital, edad, vida y muerte, familia y vicios viejos, historias inconclusas, pleitos largos, noches sin dormir, sueros, medicina, miedo, rabia...algo que pudiera decir lo que mis letras no alcanzan, lo que el cansancio me ha robado. Entonces me encontré con estos dos y me cautivaron, me tomaron presa y se me olvido lo demás... por un momento perdida entre sus voces, sus ojos, sus sonrisas, sus miradas, pude al fin simplemente mirar, mirar, mirar... y escuchar y sonreír y respirar.
Nos asustamos.
Pasamos horas juntos como hace muchos años no ocurría.
Pasamos horas juntos y asustados: esperando, deseando, rezando. Y como siempre Don Juven, nos diste una lección de fuerza, de lucha y de vida. A tus 91 años fuiste más fuerte que todos nosotros juntos y decidiste quedarte un poco más... gracias por ello y gracias a la vida por permitirme estar cerca, cuidar tu sueño, encontrarme con tus ojos y perdonarnos juntos.
