El mundo no es como "debería" de ser, no funciona de acuerdo al manual de Carreño ni a los deberías dictados por cada una de las muchas religiones, tampoco de acuerdo a los códigos morales de cada país, de cada grupo, de cada clan, ni siquiera de acuerdo a las famosas leyes naturales o a las millones de éticas escritas...no, el mundo no es como "debería" de ser. El mundo tampoco es siempre como quisiéramos que fuera el mundo, como lo soñamos o lo deseamos, como nos contaron que sería ni funciona tampoco como esperaríamos que funcionara para vivir en paz y sin ansiedad, sin dolor, sin contradicciones, sin esfuerzos, sin luchas grandes y chiquitas.
No, el mundo no es como "debería" de ser y tampoco es siempre como quisiéramos que fuera, el mundo es como es, el mundo es como lo vamos construyendo, como lo vamos habitando...el mundo es el mundo...y sólo podemos elegir cómo es que queremos vivir en él.


