viernes, 14 de diciembre de 2007

Esos ojos...


Empieza a irse el año, un año que ha pasado, que ha volado...
Me he topado con miradas hondas; con miradas tristes; con otras que brillan, que empiezan; con algunas que se apagan. He visto el miedo al fondo de los ojos de alguien más, he visto la rabia, el dolor y hasta la risa. He visto ojos que brillan y otros oscuros. Unos que hablan y otros que callan porque no quieren, no pueden, ser descubiertos. Me he encontrado con miradas que mienten y también con las que escupen verdades de golpe.
He encontrado el amor en el fondo de unos ojos que son mi casa, mi lugar, el espacio de mi libertad, de mi ser completo, el sitio a donde vine a ser...porque vine a ser en unos ojos, en esos ojos que son mi casa. He llorado y he amado ahí, en esos ojos que me abrazan. He reído, he soñado, he volado ahí, en esos ojos que me embrujan. He gritado de placer y dolor ahí, he temblado de miedo y me he llenado de valentía ahí, en esos ojos que me llenan de razones.
Si, un año ha volado y me ha dejado miles de miradas, miles de razones, pero sobre todo, me ha devuelto las llaves de esos ojos que son mi casa, de esos que son también ojos marcianos.

lunes, 10 de diciembre de 2007

PALABRAS

ojos, llanto, contractura, frío, amistad, fútbol, sangre, decepción, frustración, gritos, noche, heridas, mentiras, sueños, amor, risa, confianza, música, esperanza, palabras, dolores, cuerpo, niña, gaviotas, plática, casa, disfrutar, nombres, verdades, cortinas, fantasmas, preguntas, historias, caminos, puerto, tierra, amanecer, mar, cuidado, miedo, vergüenza, luz, distancia, encuentro, complicidad, entrega, despedida, fuego, agua, silencio, respiración, corazón, garganta, voz, vida.
¿todo esto tendrá algún sentido?

lunes, 26 de noviembre de 2007


A ratos ocurre que sencillamente perdemos el centro y nos sentimos perdidos, confusos, asustados. El mundo parece extraño entonces, ajeno y lejano, como si no pudiéramos atrapar la vida con las manos o como si nuestros ojos se hubieran nublado de un instante al otro y entonces no somos capaces de mirar nada, de sentir claro, de entender algo...
si, ha ratos perdemos el centro.
Las razones son miles: un sentir que nos toma por sorpresa, una noticia que nos golpea, la cobardía que sube el tono y nos baña de miedo, la soberbia que nos deja ciegos y nos impide mirar con honestidad al otro, una vieja herida que se abre, un sueño que se rompe, la vida que nos arrebata un instante...
Cuando eso ocurre, es la mirada de los otros la que me trae de regreso a mi, la que me para en seco y me devuelve el centro....

lunes, 19 de noviembre de 2007

Extranjera...


Hay días en los que me entra una profunda sensación de extrañeza, de ser ajena, de estar lejos, de no hallarme nunca en casa, de no lograr ser parte; a veces se me endurece la marcianitud y me invade el pudor. Nunca sé a ciencia cierta lo que lo provoca, lo que lo dispara: puede ser una mirada, un comentario rápido, un instante en el que el mundo se me viene encima y sólo deseo salir corriendo, meterme en una coladera y guardar mi rostro del mundo...a veces, como hoy, veo mi blog y entonces me dan ganas de borrarlo todo, de no dejar huella...
Pero soy necia, entonces insisto, no sólo no lo borro sino que me confieso: hay días como hoy en los que algo se detona en mi, días en los que una vieja herida se abre, días en los que un comentario rápido y aparentemente sin importancia, una mirada, un instante que se me viene encima como pesadilla, me endurecen la marcianitud. Si, hay días como hoy en los que simplemente me duele ser...

martes, 30 de octubre de 2007

Algo sobre la "locura"

  • (recordando viejos tiempos) Para Lacan, la psicosis nos pide repensar el pensamiento, más allá del muro que separa la razón y la locura, la locura nos concierne a todos.
  • La verdad del "psicótico" introduce el sin sentido, hay en el delirio una certeza, una convicción que enuncia la verdad. Del loco lo que se teme son sus palabras, porque son palabras que nos hablan, que nos llegan que nos confrontan. "El psicótico localiza la catástrofe que otros no ven frente a la ruptura de lazos sociales. La verdadera locura está en que casi nunca hay un otro que responda"...¿o no? (Ver "Los dominios del miedo" de Isabel Jáidar Matalobos, UAM).
  • "Borderline conditions se le llama en inglés a está condición humana que la sabiduría del lugar común ha estado intentando caracterizar tan sólo con el balazo de una expresión: la vida en la cuerda floja, la salud mental al filo de la navaja, la solución intermedia que, ante la indecisión, opta por la tierra de nadie: el loco se inventa un mundo y un personaje (él mismo) para lograr sobrevivir" y creo que nos toca preguntarnos sobrevivir a quien a qué...la única respuesta que encuentro es al mundo, y ese mundo somos todos.
  • La locura duele, la locura habla, la locura enuncia, evidencía, confronta. La locura libera, si, pero también desgarra. La locura pone a la luz nuestra incapacidad para comunicarnos, para tomar el tiempo de mirarnos y encontrarnos. Nuestra incapacidad para cuidarnos y abrazarnos, para hacernos cargo. La locura es un llamado de atención, un grito, una súplica... el síntoma es un reclamo, un llamado a la relación.
  • Si, coincido y me uno a cada una de sus voces: la locura nos permite hacer y transmitir emociones, sentimientos, ideas y sueños locos, mundos nuevos que a veces parecen no posibles; la locura nos permite creer y crear, atrevernos...hacer locuras, si, ella nos permite nombrar lo que no tiene otra forma de ser nombrado, mirar lo que de otro modo sería invisible, oír lo que nos cuesta oír; la locura es un ajuste creativo que nos ha regalado uno y miles de genios, de grandes maestros, de grandes personas, de héroes y sobrevivientes. La locura no es el problema, el problema es no escuchar su grito, el problema es no ver el otro lado: la desgarradora experiencia de no ser comprendido, de no ser mirado, de causar miedo, de buscar ser acallado (como se acalla el delirio), de que nadie o muy pocos hagan el esfuerzo de aprender otro idioma, de ser obligado a negarse para sobrevivir, el problema somos los otros cuando estamos tan cuerdos que nos volvemos sordos, cuando creemos que la nuestra es la buena manera, la única manera de vivir, cuando pensamos que la razón tiene nuestra forma, cuando intoleramos la diferencia, cuando encerramos, ocultamos y detenemos el grito que no nos gusta, que nos incomoda. La locura es un llamado a la relación, la invitación es responder a ese llamado.